Espíritus emprendedores

Ventana con frase sobre el emprendimiento en el edificio Espaitec. ELENA DU

«No se necesita tener la idea del siglo para que una empresa funcione. Lo que hay que tener es una idea, muchas ganas de trabajar y dar los pasos bien dados, uno detrás del otro». Esas son las palabras que Sergio Aguado, CTO y co-fundador de Cuatroochenta, dedica a los jóvenes emprendedores. Su camino como empresario, así como el de muchos otros, surgió por una simple casualidad: una reunión de emprendedores en la Universitat Jaume I en la que encontró a su futuro socio, con el que fue creciendo y fortaleciendo su empresa. 

CRISIS, FINANCIACIÓN E INICIOS

La crisis financiera de 2008 afectó a todos los estamentos de la economía nacional. El final de la burbuja inmobiliaria, el declive del sistema bancario y el aumento del desempleo agudizaron las desigualdades y provocaron la crisis del bipartidismo en España. Como consecuencia natural, muchas empresas jóvenes se vieron forzadas a cerrar y otras tantas no encontraron la financiación necesaria para desarrollar su idea. 

La tasa de emprendedores dentro del paradigma empresarial español descendió y todavía, a día de hoy, se sigue trabajando para volver a las cifras de los años previos al desastre económico. En ese sentido, reinventarse y ofrecer ideas nuevas dentro del marco de la oferta y la demanda fue lo que permitió a empresarios como Carlos Sánchez Castillo, socio fundador de AticSoft, sacar adelante su empresa dedicada al diseño y desarrollo web.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del GEM España 2018-2019

«El golpe de la crisis fue enorme. Nos tocó estructurar el equipo, las horas y buscar otros clientes fuera del mercado azulejero para sobrevivir», apunta Sánchez. Así fue como encontraron grandes clientes nuevos como el festival Arenal Sound, la Cámara Valenciana o el Festival de les Arts.

Algo más joven es la empresa FoodRation4All, dedicada a la mejora social y la concienciación de las personas a través de proyectos como Comentalízate y Nadie sin su ración diaria. Su co-fundador, José Vicente Villarroig, lanzó la idea en su trabajo de final de grado y él y su socio ganaron un premio de 10 000 € otorgado por la UJI.

La experiencia es otro punto importante dentro de los inicios. Nicolás Manero, CEO de la empresa tecnológica 4TIC, apunta que «los inicios fueron duros por la poca experiencia más que por el proceso en sí». 4TIC se coló en el mercado analizando la necesidad que existía dentro del mundo de la administración electrónica y lanzaron su software particular, pero todos los problemas se iban solucionando sobre la marcha. «En aquel momento solo dominábamos el desarrollo del software; lo demás fue todo un poco sorpresa».

Para la mayoría de los emprendedores, lo más complicado es conseguir ayudas económicas para arrancar el proyecto. En algunos casos, la aportación recibida es ínfima. Carlos Sánchez apunta que constituyó la empresa con 22 años y «pensaba que iba a recibir ayuda de alguna institución, pero no fue así».

El equipo de UJI Electric Racing Team es otro ejemplo de lo que les cuesta a los emprendedores encontrar ayudas para desarrollar su trabajo. Tal y como cuenta su número uno Raúl Soriano, la UJI fue el organismo que ofreció la principal ayuda para el proyecto: «La universidad nos ha proporcionado un espacio de trabajo en el Espaitec donde tenemos nuestras oficinas y nuestro taller, y además nos ofreció también ayuda económica», declara Soriano.

La crisis también fue un duro obstáculo a superar para aquellas empresas jóvenes que arrancaron en aquellos momentos o un poco antes. En este caso, Sánchez comenta que para AticSoft el golpe de la crisis «fue enorme» y hace referencia a que los impagos «derivaron en una falta de liquidez que provocó una gran deuda».

OBSTÁCULOS

Emprender supone iniciarse en un camino lleno de dificultades. Una de ellas es encontrar un modelo de negocio rentable y sostenible en el tiempo. Además, ajustar el proyecto a las necesidades de mercado es una tarea complicada pero esencial; una cosa es lo que el emprendedor desea, y otra distinta es encontrar la necesidad existente en el mercado. 

El informe GEM España 2018-2019 asegura que la financiación (difícil acceso a financiación pública y privada) es el principal impedimento del emprendimiento en España. Las políticas gubernamentales también se sitúan entre los principales frenos a la actividad emprendedora, puesto que existe un exceso de burocracia y elevados impuestos. La educación y formación continúan además ocupando las primeras posiciones en el listado de dificultades. 

Configurar un equipo es otra de las tareas a realizar; una pieza clave de la empresa es contar con miembros que se comprometan con el proyecto y sean capaces de desarrollarlo. Asimismo, teniendo en cuenta que el posicionamiento de una marca no es tarea fácil, las redes de contacto se convierten en una herramienta esencial para tener una cuota de mercado.

Por último, el miedo al fracaso es otra de las dificultades que acecha a los emprendedores. Según el GEM España 2017, cuatro de cada diez encuestados, determina el miedo como un condicionante que les frena en el desarrollo de su «comportamiento emprendedor».

La situación a la hora de emprender también varía dependiendo del género de la persona que inicia el negocio. Históricamente, el porcentaje de hombres que emprenden es mayor al de mujeres, aunque en los últimos años esta tendencia está cambiando.

CONSEJOS

Llegados a este punto, dadas todas las dificultades que conlleva emprender en España, los entrevistados en este reportaje dan algunos consejos a aquellas personas que buscan iniciar su propia empresa. 

  • Emprender es duro y difícil, ya sea por las pocas ayudas o por el miedo a no tener una buena idea ni un equipo adecuado. Por ello, la mayoría de los entrevistados coinciden en que uno de los requisitos imprescindibles es ponerle ganas y no dejar de intentarlo
  • Es importante ser activo y, sobre todo, comprometerse con el proyecto y tener siempre en cuenta las consecuencias. Por ello, la visión de futuro es primordial para evitar situaciones de crisis, aunque eso no quita poder pensar a lo grande.
  • Tener una buena dinámica y comunicación. «La comunicación es extremadamente importante, pero hay mucha más importancia en el trato al cliente», según indica Aguado.
  • Rodearte de gente que cree en tu proyecto y que, además, te anime y confíe en ti. José Vicente Villarroig mantiene que es importante apoyarse en gente que te ayude.

Ahora que ya tienes algunas claves, ¿a qué esperas para salir y comerte el mundo? Y recuerda que lo más importante es hacerlo y disfrutar del camino. Como dice Nicolás Manero «el no ya lo tienes antes de salir, tírate a la piscina».

Emprendedoras vs emprendedores


Infografía sobre algunas de las mujeres emprendedoras españolas. Fuente: Elaboración propia

Históricamente, el porcentaje de hombres que deciden emprender ha sido mayor al de mujeres. Hay quienes defienden que la razón de esta diferencia son el entorno social y la cultura en la que las mujeres han crecido, los cuales han llevado a que ellas tiendan a elegir puestos de trabajo más estables y menos arriesgados que los hombres. 

Otros sostienen que tanto hombres como mujeres tienen las mismas capacidades para decidir emprender y actuar y que, por tanto, la diferencia en la tasa de emprendimiento por género se debe los obstáculos que impiden la igualdad de condiciones (como, por ejemplo, la discriminación por género a la hora de obtener financiación).

No obstante, en los últimos años distintos estudios e informes demuestran que esta tendencia está cambiando. El último Informe GEM España 2018-2019 muestra que en 2018 la tasa de actividad emprendedora de los hombres se situaba en un 6,8 % y el de las mujeres en un 6 %; 2018 se convertía así en el año en el que la brecha de género más disminuyó desde 2005.

En otros datos aportados en el mismo informe, se observa un cambio de dinámica en cuanto a la tasa de abandono reciente de negocios. El porcentaje es mayor en el caso de los hombres (55 %) en contraposición al de las mujeres (45 %). 

El último Informe Especial GEM sobre Emprendimiento Femenino ofrece un claro perfil de la mujer emprendedora: de entre 25 y 34 años con estudios universitarios. El motivo por el deciden emprender las españolas (un 70 % de ellas) no es por necesidad (falta de alternativas, por ejemplo), sino por las oportunidades del mercado. 

En cuanto al tipo de negocio por el que apuestan hombres y mujeres, el objetivo de los hombres suele estar más enfocado a los beneficios económicos, mientras que las mujeres tienden más a buscar el bien y a actuar de manera desinteresada. De esta manera, es mayor el número de mujeres que de hombres que deciden emprender y crear empresas sociales. 

Cuestiones como el ámbito familiar, las percepciones de las habilidades propias o el acceso a financiación tienen un gran peso en la decisión de las mujeres a decidir emprender. Esto se explica porque las mujeres tienen una percepción peor que los hombres sobre sus propias habilidades, además son más cautelosas con la obtención de financiación externa y su papel en la vida doméstica sigue siendo mayor que la de los hombres.

Por otro lado, otros aspectos como la educación o las políticas de apoyo no económico apenas implican una diferencia sustancial según el género.

La tasa de emprendimiento femenino en España sigue por debajo de la media europea con un 4,7 % frente a un 6,3 %. No obstante, supera al de países como Francia (3,4 %) o Italia (3,3 %). De la misma manera, de 2014 a 2017, en los 63 países que participaron en el Informe GEM sobre Emprendimiento Femenino se pudo apreciar un aumento de la actividad emprendedora femenina del 10 %.

«Ahora hay más apoyo por parte de las instituciones que cuando nosotros arrancamos»



Carlos Sánchez Castillo, socio fundador de AticSoft, una empresa de Castellón de la Plana dedicada al diseño y desarrollo web.

¿Cómo empieza AticSoft? ¿Cuál fue el empujón inicial para dar comienzo al proyecto?

Cuando empecé la carrera en la UJI ya tenía claro que iba a acabar trabajando para alguna empresa con total seguridad, pero expresamente quería trabajar por cuenta propia. Hice las prácticas en una azulejera de Villarreal, donde conocí a otro informático que también tenía mis mismas expectativas, y un año después habíamos constituido ya la sociedad. Fuimos dos personas con un objetivo común y decidimos darle forma a nuestras ideas.

¿Fueron duros los inicios? ¿Pasa mucho tiempo desde que tienen la idea hasta que logran desarrollarla?

No, realmente los inicios fueron fáciles. Realmente el buen hacer del sector cerámico de la zona nos puso el camino algo más sencillo e incluso nos hizo creer que íbamos a ganar mucho dinero, que es lo que se suele pensar en este tipo de situaciones. Además nos encontramos con una demanda fortísima, ya que es un sector tradicional con poca tecnología y eso nos permitió entrar en el mercado de lleno.

¿Recibieron algún tipo de ayuda externa? No solo financiera, sino también algún tipo de apoyo de alguna institución o de la propia Universidad.

No, inicialmente no. En ese sentido sí nos costó algo más el encontrar ayudas para nuestro proyecto. Constituí la empresa con 22 años y pensaba que un emprendedor de mi edad iba a recibir algún tipo de ayuda por parte de alguna institución, pero no fue así. Nos dieron 15€.

¿Cree que a día de hoy se apoya más al joven emprendedor que antes?

Ahora el paro lo puedes cobrar todo de golpe para invertirlo en una empresa, existe una cuota reducida para los autónomos, la propia Seguridad Social… Hay ciertas medidas que ayudan un poco más que antes. De todos modos, también es importante tener en cuenta que, si pasas toda la vida viviendo de las subvenciones, cabe la posibilidad de que estas un día se acaben y los ingresos no sean superiores a los gastos.

AticSoft nace en 2005, por lo que la crisis pilla muy joven a la empresa. ¿Cómo afecta al proyecto?

El golpe fue enorme. Los inicios fueron fáciles, pero el golpe llega en 2008 por el tema de impagos. El equipo había ido en aumento, la carga de trabajo era inmensa, pero a la hora de cobrar no nos llegaban pagarés ni transferencias, los clientes cerraban… Y eso derivó en problemas de liquidez. Nunca nos ha faltado trabajo, pero la deuda fue grande igualmente.

¿En algún momento vieron que llegaban al límite?

Sí. En España no hay consecuencia para un empresario que deja de pagar y provoca una gran deuda en otra empresa, pero nadie quiere con 24 o 25 años estar endeudado. Estructuramos el equipo, las horas, buscamos otros clientes fuera del mercado azulejero y pudimos sobrevivir.

¿Cuál es la estructura del equipo a día de hoy?

Antes éramos todo desarrolladores. El problema que nos encontramos es que desarrollamos bien, pero planificamos mal los proyectos, diseñamos mal, vendemos mal… Por lo que hemos incorporado un gestor de proyectos, una diseñadora, una persona encargada de las redes sociales, otra de forma comercial…

¿Cuánta importancia se le da a las redes sociales desde la empresa?

Tenemos clientes para los que las redes sociales son cruciales. Para nosotros como tal tienen algo menos de importancia, porque nos movemos por el boca a boca pero del cliente, que normalmente se sitúa en las propias empresas.

Y, si no es por redes sociales, ¿cómo busca diferenciarse AticSoft de la competencia?

Siempre intentas crear herramientas nuevas. Fuimos los primeros de la zona en desarrollar aplicaciones para redes sociales, y eso nos ayudó a ganar visibilidad. Al poco tiempo, la competencia se igualó porque el mercado empezó a funcionar. Hoy en día la diferenciación la encontramos en la calidad y en la calma y la tranquilidad para nuestro cliente final.

¿Qué consejo le daría a un joven indeciso que busca emprender?

Le diría que lo haga, pero con conocimiento de causa. Siempre hay que establecer un objetivo claro: si el objetivo es desarrollar una idea que te parece realmente interesante, entonces adelante. Si el objetivo es ganar mucho dinero, entonces replantea tu idea porque es muy complicado ganar dinero de la noche a la mañana.

Manu Escuder entrevistando a Carlos Sánchez en las oficinas de AticSoft. LAURA FLORENTINO

«La comunicación es extremadamente importante pero hay mucha más importancia en el trato al cliente».



Sergio Aguado, CTO y fundador de Cuatroochenta (480), una empresa de Castellón de la Plana dedicada al desarrollo de aplicaciones, web y software avanzado, marketing digital y a la transformación digital. 

¿Cuál fue el empujón para dar comienzo a este proyecto? 

480 surge como la unión de dos empresas. Yo era autónomo y Alfredo, mi socio, tenía una empresa de investigación de mercados. En Espaitec se celebraron unas jornadas para emprendedores y allí fue donde nos conocimos. Ellos tenían unos problemas y yo, con mis conocimientos técnicos, los pude solucionar. Se puede decir que fue una casualidad. 

Desarrollamos un proyecto juntos, hubo buen feeling y decidimos arrancar la sociedad entre los dos. Cada uno teníamos nuestra motivación emprendedora pero la empresa surge por la unión de dos mundos distintos: un publicista y un ingeniero informático. 

¿Fueron difíciles los comienzos? ¿Tardaron mucho en desarrollar la idea? 

Todo es difícil, obviamente, pero en informática, nuestra materia prima es el talento y las personas, por lo que no hace falta invertir una gran cantidad de dinero. Es decir, no hace falta comprar una nave y no necesitamos una excesiva financiación para arrancar, solo talento. 

Arrancamos siendo 5 o 6 personas en 2011. Fuimos desarrollando proyectos y desde el primer año ya empezamos a tener un poco de beneficio. Todos los años fuimos creciendo hasta llegar a los 100 que somos actualmente y con presencia en varios países. 

Fue complicado pero comparado con otras empresas del sector, fue más fácil de lo habitual. 

¿En algún momento vieron que estaba llegando al límite la empresa? ¿Que no iba a llegar a más? 

No hemos llegado a ese punto de momento. En 2013-2014 tuvimos un pequeño bache, varios proyectos que se nos enquistaron y con los que tardamos más tiempo de lo necesario. Sí que tuvimos un momento crítico pero fue cuestión de unos meses. Momentos en lo que hayamos visto que no teníamos mucho margen de crecimiento, realmente no. Llegamos a crecer a menos velocidad pero seguíamos teniendo margen. 

¿Recibió algún tipo de ayuda externa en los comienzos o la sigue recibiendo a día de hoy? 

Cuando nosotros arrancamos, las cosas estaban mucho peor que ahora. Arrancamos con lo que teníamos: con nuestros ordenadores, nuestras cabezas y con varios compañeros que nos apoyaron. No tuvimos ayuda de financiación al principio. 

Al cabo de unos años pensamos que para crecer podrá ser necesario buscar un inversor y allí entró nuestro tercer socio: Vicente Montesinos. Apostó por nosotros y nos aportó un poco de financiación. 

El comienzo fue un poco más sencillo pero sí que ahora, en los últimos años, hemos apostado por un crecimiento inorgánico. Estamos en la fase de comprar empresas porque nuestro crecimiento orgánico no tiene un límite, pero la velocidad tiene una limitación. No podemos ir a la misma velocidad que nos gustaría. 

¿Crees que ahora es más fácil que antes ser emprendedor? 

Sí, totalmente. También es fácil pegarse el tortazo, pero hay muchísimas ayudas desde Diputación, Ayuntamientos, universidades, centros de empresas innovadoras, etc. 

Hay una predisposición muy grande a ayudar al emprendedor, ya no en temas económicos, que son limitados, más bien en el apoyo en la conceptualización. Hay agentes que ayudan a los emprendedores a asentar toda esa idea que tienen en la cabeza, plasmarla en números y ver si es viable o no. Cada vez hay más inversores que están dispuestos a arriesgar su dinero e invertir en empresas, en fase muy incipiente. 

Más allá del aspecto financiero, ¿recibió algún tipo de ayuda externa?

No demasiada. Antes estaba todo mucho más limitado. Ahora ha mejorado. Vicente entró en una fase temprana de la empresa y nos ayudó económicamente. También nos dio acceso a una pequeña línea de financiación con el IVACE.

Sinceramente, ahora hay una empatía más grande por el emprendedurismo. Todo el mundo está subiendo al carro para apoyar. Muchas entidades hacen lo mismo: se duplican esfuerzos pero hay ayuda en todas partes.

Decía que su proyecto, de 480, surgió en una época en la que no había mucho apoyo. ¿Qué hizo diferente su proyecto del resto? 

Hay una cosa a la que tengo manía, que es el tema de la innovación. La innovación puede estar a muchos niveles. Nosotros, más que una innovación radical, porque lo que desarrollamos son apps y webs, si hacemos las cosas bien y empatizamos con el cliente, la empresa puede funcionar. 

No necesitas tener la idea del siglo para que una empresa funcione. Lo que hay que tener en una idea, muchas ganas de trabajar y dar los pasos bien dados y uno detrás del otro. De hecho, los inversores, cuando invierten en muchas empresas, dicen que «más que la idea, lo que buscamos es el equipo». 

Nosotros fuimos diferentes en la forma de organizarnos y tratar al cliente, pero tampoco fue radicalmente distinto. Simplemente lo hicimos bien. 

A día de hoy, ¿cómo os diferenciáis de la competencia? 

Hay muchas empresas que hacen lo mismo que nosotros. Obviamente, tenemos cosas comunes con todos pero también las hay diferentes. Una de las cosas que nos diferencia es que tenemos un equipo multidisciplinar. 

Cuando nació 480, empezamos con una persona dedicada solamente a la comunicación. Nos reunimos de un equipo que era un publicista, uno de comunicación, un gestor de proyectos, un analista de negocios, etc. Más que una empresa técnica, teníamos perfiles de todas las áreas y creo que esa es la gran diferencia que tenemos con otras empresas. 

Gracias a esos perfiles que no son técnicos, que vienen de otro background, la empresa ha crecido. Esta diversidad es la razón de que esto esté funcionando tan bien. 

¿Juegan las redes sociales y la visión exterior un papel importante en la diferenciación?

Sí, la comunicación es extremadamente importante por cómo te ven desde fuera. Es un buen soporte a la venta, un canal de comunicación para llegar a los clientes finales pero creo que hay mucha más importancia en el trato al cliente. 

Las redes sociales están bien pero no que hay que obsesionarse con ellas. Cuando se visita a un cliente hay que conseguir que sienta que tienes empatía por él, que te preocupas por sus problemas y tienes un afán por resolverlos. 

Nosotros somos una empresa de servicios, no de productos. La imagen que damos tienen mucha importancia pero en nuestro caso contactamos con empresas de una entidad muy grande: Danone, Nestlé. MT Valencia, etc. Todo tiene que estar alineado: no se puede dar una imagen personal de una manera y luego las redes y la página totalmente desastrada. 

¿Cómo de difícil fue conseguir la proyección internacional? 

Nos ha costado. En cierta manera, internacionalizar es fácil. Luego, tener una notoriedad y que te posicionen como una empresa de nivel es más complicado porque en cada país tienen un concepto diferente. 

Nosotros nos hemos internalizacionadoo mucho en Latinoamérica por el idioma, pero por cultura somos radicalmente distintos. Algo que parece que va a ser natural, luego no lo es. Ahí sí que es importante apoyarse en entidades que te ayuden a conocer la cultura del país para ver cómo entrar, a quién conocer y alguien que proporcione los primeros contactos. Solo con redes no es suficiente. Se necesita un plus más de confianza. Es complicado hacerlo en cada país por separado. Es importante juntarse con personas de allí porque las culturas cambian mucho en empresas de servicio. La confianza es superior y la venta bastante distinta. 

«Siempre, siempre, siempre conlleva sacrificar cosas como fiestas y demás el trabajar en un proyecto como este»

Raúl Soriano es estudiante de Ingeniería Mecánica en la Universitat Jaume I y el líder de un equipo formado por estudiantes de la misma universidad cuyo objetivo es la creación desde cero de una moto 100% eléctrica que presentarán en la competición internacional MotoStudent de 2020.

¿En qué punto del desarrollo os encontráis?

Ahora estamos en fase de diseño, terminando los planos. También estamos cerrando los últimos acuerdos con empresas que nos van a ayudar a financiar el proyecto.

La primera vez que un equipo de la UJI se presenta en la MotoStudent es en 2016. El equipo no se volvió a presentar a la siguiente edición y los miembros ahora son distintos. ¿Cómo surge el nuevo team de UJI Electric Racing Team?

La edición 2015-2016 fue la primera edición de MotoStudent Electric, en la que competimos, y cuando surge UJI Electric Racing Team. El equipo de entonces compitió, pero acabó ese año y no dio continuidad. Y la universidad tampoco dio paso a buscar otras personas para formar un nuevo equipo.

En 2016, yo acababa de entrar en la universidad y supe de la competición de motos. Debido a mi propia afición a las motos, decidí preguntar e informarme. Me dijeron que el equipo de 2016 no iba a continuar, pero me propusieron formar otro grupo. 

De 2016 a 2018 me dediqué a eso y, por desgracia, lo tuve que hacer completamente solo. Contacté con la universidad para proponer la inscripción en el mundial MotoStudent de 2020. Colgué carteles por las facultades para captar miembros y, poco a poco, la gente se fue poniendo en contacto conmigo. Fui escogiendo, nos empezamos a reunir y se fue creando el equipo actual. Somos 23 personas, desde ingenieros, informáticos y diseñadores hasta el grupo de comunicación formado por estudiantes de Periodismo y Publicidad.

¿Cómo se organiza un grupo de 23 personas?

Lo más difícil del proyecto, diría yo, es la organización y la gestión de grupo. Podría decir, como ingeniero, que lo más fácil es diseñar la moto porque al final es aprender cuatro cosas y aplicar los conocimientos que tienes de la carrera. En cambio, a la hora de la organización, eso ya es algo más difícil. Yo estudio ingeniería y no tengo ese conocimiento sobre gestión de equipo. Vamos aprendiendo sobre la marcha. 

Cuéntanos sobre las ayudas externas que habéis tenido.

La ayuda principal fue por parte de la universidad. Nosotros somos una asociación y conseguimos adherirnos al grupo de asociaciones que trabajan con la UJI. La universidad nos ha proporcionado un espacio de trabajo en el Espaitec donde tenemos nuestras oficinas y nuestro taller. Además, nos ofreció una ayuda económica que se ofrecen a todas las asociaciones y que nos sirvió para pagar la inscripción en la competición. 

Los patrocinadores que tenemos son empresas de la Comunidad Valenciana que, altruistamente, quieren ayudarnos. Nosotros no podemos dar rentabilidad. De hecho, no lo consideramos un patrocinio, sino más bien una colaboración porque ellos no sacan ninguna retribución a cambio. 

A una grande empresa dejarnos unas máquinas para fabricar piezas no les supone un gasto importante, pero para nosotros es algo que puede marcar la diferencia entre participar o no participar. 

¿Cómo conseguís colaboradores?

En un principio lo hacíamos todo el equipo de Diseño. Pero nos dimos cuenta de que lo estábamos haciendo mal, no teníamos ni los conocimientos ni los medios para gestionarlo bien. Entonces es cuando decidimos dar ese rol de comunicación y publicidad a un grupo de personas que estuviera capacitado. Mediante contactos que teníamos en carreras de Periodismo y Publicidad, formamos un grupo para que se dedicara exclusivamente a esa tarea. Así nosotros podíamos dedicar más tiempo al diseño de la moto y, al mismo tiempo, los miembros del equipo de comunicación podían aplicar los conocimientos adquiridos en sus carrera en un proyecto real y tangible. 

¿Pedías algún requisito en especial a aquellos interesados en formar parte del proyecto?

En principio, el único requisito es ponerle ganas. Este es un proyecto que te quita mucho tiempo, te lastra, tienes que sacrificar muchas cosas porque es un proyecto real, ya no se trata solo de un trabajo de clase. Aquí manejamos presupuestos importantes y tenemos grandes responsabilidades como la vida del piloto que conducirá la moto en el torneo.

¿Cómo compaginas las clases, trabajos y exámenes con este proyecto?

Personalmente, a mí me ha costado muchísimo tiempo, más que nada porque empiezas solo y vas un poco perdido. Al principio, nadie te toma en serio porque vas solo y a mí, por organizarme mal, me ha conllevado suspender muchas asignaturas, pero con una buena gestión de tu tiempo todo es posible. 

Siempre, siempre, siempre conlleva sacrificar cosas como fiestas y demás el trabajar en un proyecto como este. Pero la recompensa merece la pena. 

¿Qué supondría para vosotros ganar el campeonato?

Yo siempre lo digo: nunca pienso en ganar, para mí estar ahora mismo aquí ya es un sueño. Siempre me han gustado las motos, siempre he ido a verlas. El día de la competición, con tener la moto lista y que salga cuando el semáforo se ponga en verde, eso ya habrá sido un triunfo.

Zona del taller cedido por la Universitat Jaume I al UJI Electric Racing Team. ELENA DU

Entrevistas

José Vicente Villarroig, co-founder de Food Ration 4 All

«A la hora de emprender hay que tener ganas y no perder la ilusión por el camino», José Vicente Villarroig

José Vicente Villarroig y Kilian Zaragozá son las personas detrás de la empresa social Food Ration 4 All, una compañía que busca mejorar la sociedad y concienciar a las personas a través de proyectos como Comentalízate y Nadie sin su ración diaria.


Entrevista a Nicolás Manero, CEO de 4TIC

«Lo importante es que lo intenten, el «no» ya lo tienen antes de salir», aconseja Manero a los jóvenes emprendedores.

Nicolás Manero es el CEO de 4TIC, una empresa de Castellón de la Plana que nació hace diez años con el objetivo de ser una referencia en el desarrollo e integración de soluciones tecnológicas en España y en Sudamérica.


Una charla con Raúl Soriano, líder del equipo UJI Electric Racing Team

«Siempre, siempre, siempre conlleva sacrificar cosas como fiestas y demás el trabajar en un proyecto como este. Pero la recompensa merece la pena»

Raúl Soriano es estudiante de Ingeniería Mecánica en la Universitat Jaume I y el líder de un equipo formado por estudiantes de la misma universidad cuyo objetivo es la creación desde cero de una moto 100% eléctrica que presentarán en la competición internacional MotoStudent.


Sergio Aguado, fundador de 480

«La comunicación es extremadamente importante pero hay mucha más importancia en el trato al cliente».

Sergio Aguado, CTO y fundador de Cuatroochenta (480), una empresa de Castellón de la Plana dedicada al desarrollo de aplicaciones, web y software avanzado, marketing digital y a la transformación digital.


Aticsoft y Carlos Sánchez

«Ahora hay más apoyo por parte de las instituciones que cuando nosotros arrancamos»

Carlos Sánchez Castillo, socio fundador de AticSoft, una empresa de Castellón de la Plana dedicada al diseño y desarrollo web.

«A la hora de emprender hay que tener ganas y no perder la ilusión por el camino», José Vicente Villarroig, co-founder de Food ration 4 all



José Vicente Villarroig y Kilian Zaragozá son las personas detrás de la empresa social Food Ration 4 All, una compañía que busca mejorar la sociedad y concienciar a las personas a través de proyectos como Comentalízate y Nadie sin su ración diaria.

Háblanos de tu empresa y de los proyectos que habéis desarrollado.

Somos una empresa de economía social, lo que hacemos son proyectos que permitan la mejora social. Nos dedicamos al sector del ámbito alimentario, y dentro de él está el ámbito de las donaciones que es el gran proyecto que tenemos, y luego la otra línea es del ámbito de desperdicio de alimentos.

La línea es “Comentalízate”, es una campaña que consiste en involucrar a los restauradores y los hosteleros de las ciudades, es decir, involucrar a estas personas para que cuando sobre comida en los platos de sus clientes que esa comida no se vaya a la basura. Solo en Castellón se desperdician diariamente 2.500 kilos de alimento más o menos de los platos de restaurantes, eso multiplicado por un año son casi un millón de kilos, con su consecuente desperdicio económico y de contaminación. Detectamos que había esa carencia y decidimos crear una línea de tuppers que luego damos a los restauradores para que se impliquen en las campañas de concienciación y sensibilización, tanto con el desperdicio de alimentos como contra el uso de materiales que no sean sostenibles para todas estas acciones. Siempre tenemos una visión muy medioambiental de utilizar materiales sostenibles, biodegradables etc.

Con este proyecto lo que también pretendemos es que las personas desfavorecidas sean ellas mismas las que entren al supermercado, se sientan incluidas en la sociedad, puedan acceder a los alimentos que ellas quieren, no el que le dan en los comedores sociales que al fin y al cabo es siempre el mismo. Todo a lo que puede acceder la sociedad que accedan ellos también, y a través de tecnología transformamos todo el sistema y lo implementamos para que la sociedad pueda realizar donaciones de una manera virtual, ágil y que permita preservar la dignidad de las personas que están en riesgo de exclusión social y que mediante una tarjeta puedan comprar el alimento que quieran.

Y luego apostamos mucho por la experiencia de los donantes, sin donantes no hay gasolina en el proyecto y sino no se movería, no habría donaciones, entonces queremos que se sientan muy implicados con la causa, por lo tanto, les invitamos a que donen pero luego les premiamos con una recompensa, tanto fiscal porque van a poder desgravarse toda la parte de todas la donaciones que hagan al final de año en la renta, como emocional, a partir de experiencias emocionales, con realidad virtual, realidad aumentada con todo tipo de tecnologías en un pequeño stand que vamos a montar en el supermercado.

¿Cómo comenzasteis con este proyecto?

La idea nace del proyecto de final de grado de Kilian, fundador de Foodration4all. Los dos hemos estudiado ingeniería de diseño industrial y su trabajo de final de grado tenía que ser acerca de algo que tuviera algo social. Entonces no era simplemente quedarse con diseñar una mesa o una silla, sino que, además, tuviera como un aporte social y se le pudiera dar una segunda vida al producto tratando los temas medioambientales y demás.

¿Cuánto tiempo os ha llevado desarrollar esta idea?

Llevamos desde verano de 2016 trabajando y como empresa formalizada desde febrero de 2019.

¿Habéis tenido algún tipo de financiación externa?

Entramos en Espaitec y estaban haciendo el programa de emprendimiento social a nivel nacional, participamos y ganamos. Uno de los premios era recibir una financiación de 10.000 euros, la opción de montar empresa en el Espaitec y el soporte de toda la institución y de la Universitat Jaume I. Después otras ayudas o subvenciones que nosotros mismos hemos buscado, enviando y presentando solicitudes en instituciones, ayuntamiento, diputaciones, etc. Y ahora mismo estamos en vía de financiación de empresas privadas que quieren participar de manera altruista porque ven que el proyecto les encaja, tanto en su RSC como en sus valores. También por parte de grupos de inversión, ahora tenemos la idea de poder incorporar alguno para que haga una inyección de capital y pueda soportar toda la infraestructura que nosotros necesitamos para pagar hoy en día que es mucha.

¿Es importante la diferenciación en el negocio?

Sí, por supuesto. La diferenciación es siempre necesaria en todo, siempre tienes que buscar algo que encuentre el punto diferenciador de los demás, para que la gente se fije más en ti que en la otra persona.

¿Ser joven y emprendedor es difícil?

Sí, no te voy a mentir, es muy difícil porque tú lo que haces seas joven o no, es montar una empresa y en el momento en el que la montas no se sustenta por sí misma. Nosotros lo que hacemos frente a esa dificultad es sacar otras líneas de negocio que no son el proyecto principal, entonces con esas pequeñas líneas de negocio intentamos generar un flujo de dinero, para poder generar facturación, sustentarnos y financiar el proyecto principal.

¿Qué consejos podría dar a aquellas personas jóvenes que buscan emprender?

El principal es que tengáis ganas y que no perdáis la ilusión por el camino. El camino del emprendimiento es una montaña rusa que cuanto más recta intentes tenerla mejor, es llegar a un sitio y darte cuenta de que has fallado, que tienes que volver, pero ya de ahí has sacado una conclusión. También es importante apoyarte de la gente que tú consideres que es la mejor para que te ayude. Es buscar ese apoyo, el ser ambicioso porque al fin y al cabo tienes que serlo y ni cuando te va super bien eres el mejor, ni cuando te va super mal eres el peor.

4TIC, expertos en diseño web



Nicolás Manero es el CEO de 4TIC, una empresa de Castellón de la Plana que nació hace diez años con el objetivo de ser una referencia en el desarrollo e integración de soluciones tecnológicas en España y en Sudamérica.

¿Cuál fue el empujón inicial?

Empezamos en 2006 como una sociedad civil porque era la forma que mejor se nos adaptaba para empezar el proyecto. Fundamos la empresa viendo que en ese momento empezaba a surgir la administración electrónica y entendimos que ahí había una necesidad. Vimos que podíamos tener un software que pudiese ayudar a la administración y nos lanzamos a la piscina.

¿Pasó mucho tiempo desde que tuvisteis la idea hasta que pudisteis llevarla a cabo?

Más que duros por el proceso, fue duro por la poca experiencia. No teníamos ni idea en gestión empresarial y todos los problemas que surgían íbamos solucionándolos sobre la marcha. En aquel momento la faceta de desarrollo del software es lo único que dominábamos, lo demás fue todo un poco sorpresa.

¿Recibisteis algún tipo de ayuda por parte de instituciones?

En aquel momento no. Aún no había tanto asesoramiento sobre start apps. No había ni soporte económico ni de gestión por parte de las administraciones.

¿Cómo afecta la crisis a 4tic?

No nos afectó en nada. Puede que hubiésemos crecido más sin la crisis, pero en ningún caso nos hizo decrecer. En ese momento la mayor parte de nuestros clientes eran administraciones públicas, pero no tuvimos ningún tipo de problema con los cobros, que hubieran podido ser algo crítico. Tuvimos suerte porque casi todos los proyectos que teníamos en mente eran a largo plazo, por lo que al empezar el año muchas veces teníamos ya todo el trabajo adjudicado para poder trabajar y vivir a fin de cuentas.

¿Cree que es más fácil emprender ahora que antes cuando se fundó la empresa?

Creo que sí. Ahora hay muchas más opciones. Antes Espaitec no existía y ahora hay muchos programas de emprendimiento para poder fundar empresas. Hay muchos más entornos donde puedes ir con tu idea. Es más fácil llegar a ese punto, pero por el contrario creo que en aquel momento al no tener ese conocimiento era más fácil para atrevernos a intentarlo. Ahora hay muchas barreras, no en el sentido de que te frenen a emprender, sino que igual te presentas a unas jornadas de emprendimiento y sales pensando que tu idea no vale para nada. Creo que tiene una parte positiva y una negativa.

Se intuye que 4tic no tiene el apoyo de la Universitat Jaume I desde el primer día…

No, somos una empresa privada. Hay empresas que están aquí en la que parte de la empresa son de la Universidad, pero nosotros somos una empresa privada.

¿Cómo es la estructura del equipo de la empresa?

Bueno, yo soy informático y hago tareas en ese departamento, pero también llevo la parte de gerencia y la parte comercial. Tenemos también una asesoría externa que nos gestiona todo lo relacionado con la contabilidad. Por otro lado, la gente que tenemos tiene varios perfiles. La mayor parte de trabajadores se dedican a la informática para el desarrollo de las aplicaciones, pero otra parte de personas que se encargan de los temas relacionados con documentación.

¿Se le da mucha importancia al uso de las redes sociales?

Tienen importancia porque aquí lo vemos como algo en lo que tenemos que estar. Nosotros los utilizamos para hablar de nuestras temáticas y entendemos que no puede ser que estemos vendiendo informática y no estemos en las redes sociales. No tendría sentido.

¿Cómo busca 4tic diferenciarse del resto de competidores?

Es una pregunta que casi siempre ha ido surgiendo desde el inicio. Al final, no creo que haya una respuesta. Nosotros antes de empresa somos personas y primero pensamos con el sentido común de una persona y después como empresa. Los servicios que ofertamos tienen un tema personal, entendiendo lo que el cliente nos pide, hablando claro desde un inicio sin pensar solo a nivel empresarial y después, estamos muy especializados en temas de archivos. Por ejemplo, archivos documentales como los que puede tener esta Universidad. Intentamos estar al día siempre en este ámbito para poder mostrar que trabajamos bien y mantener los clientes que ya tenemos.

¿Qué consejo le daría a una persona joven que busca emprender?

Le diría que lo haga, que se tire a la piscina, pero teniendo en cuenta algo que es lógico y que todo el mundo hace. Si tienes una empresa el horario se alarga más de lo que se alargaría en un trabajo por cuenta ajena. Hay que pensar los riesgos que se asumen al hacerlo sobre todo pensando en cuánto se va a invertir. Lo importante es que lo intenten, el no ya lo tienen antes de salir.

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