


Carlos Sánchez Castillo, socio fundador de AticSoft, una empresa de Castellón de la Plana dedicada al diseño y desarrollo web.
¿Cómo empieza AticSoft? ¿Cuál fue el empujón inicial para dar comienzo al proyecto?
Cuando empecé la carrera en la UJI ya tenía claro que iba a acabar trabajando para alguna empresa con total seguridad, pero expresamente quería trabajar por cuenta propia. Hice las prácticas en una azulejera de Villarreal, donde conocí a otro informático que también tenía mis mismas expectativas, y un año después habíamos constituido ya la sociedad. Fuimos dos personas con un objetivo común y decidimos darle forma a nuestras ideas.
¿Fueron duros los inicios? ¿Pasa mucho tiempo desde que tienen la idea hasta que logran desarrollarla?
No, realmente los inicios fueron fáciles. Realmente el buen hacer del sector cerámico de la zona nos puso el camino algo más sencillo e incluso nos hizo creer que íbamos a ganar mucho dinero, que es lo que se suele pensar en este tipo de situaciones. Además nos encontramos con una demanda fortísima, ya que es un sector tradicional con poca tecnología y eso nos permitió entrar en el mercado de lleno.
¿Recibieron algún tipo de ayuda externa? No solo financiera, sino también algún tipo de apoyo de alguna institución o de la propia Universidad.
No, inicialmente no. En ese sentido sí nos costó algo más el encontrar ayudas para nuestro proyecto. Constituí la empresa con 22 años y pensaba que un emprendedor de mi edad iba a recibir algún tipo de ayuda por parte de alguna institución, pero no fue así. Nos dieron 15€.
¿Cree que a día de hoy se apoya más al joven emprendedor que antes?
Ahora el paro lo puedes cobrar todo de golpe para invertirlo en una empresa, existe una cuota reducida para los autónomos, la propia Seguridad Social… Hay ciertas medidas que ayudan un poco más que antes. De todos modos, también es importante tener en cuenta que, si pasas toda la vida viviendo de las subvenciones, cabe la posibilidad de que estas un día se acaben y los ingresos no sean superiores a los gastos.
AticSoft nace en 2005, por lo que la crisis pilla muy joven a la empresa. ¿Cómo afecta al proyecto?
El golpe fue enorme. Los inicios fueron fáciles, pero el golpe llega en 2008 por el tema de impagos. El equipo había ido en aumento, la carga de trabajo era inmensa, pero a la hora de cobrar no nos llegaban pagarés ni transferencias, los clientes cerraban… Y eso derivó en problemas de liquidez. Nunca nos ha faltado trabajo, pero la deuda fue grande igualmente.
¿En algún momento vieron que llegaban al límite?
Sí. En España no hay consecuencia para un empresario que deja de pagar y provoca una gran deuda en otra empresa, pero nadie quiere con 24 o 25 años estar endeudado. Estructuramos el equipo, las horas, buscamos otros clientes fuera del mercado azulejero y pudimos sobrevivir.
¿Cuál es la estructura del equipo a día de hoy?
Antes éramos todo desarrolladores. El problema que nos encontramos es que desarrollamos bien, pero planificamos mal los proyectos, diseñamos mal, vendemos mal… Por lo que hemos incorporado un gestor de proyectos, una diseñadora, una persona encargada de las redes sociales, otra de forma comercial…
¿Cuánta importancia se le da a las redes sociales desde la empresa?
Tenemos clientes para los que las redes sociales son cruciales. Para nosotros como tal tienen algo menos de importancia, porque nos movemos por el boca a boca pero del cliente, que normalmente se sitúa en las propias empresas.
Y, si no es por redes sociales, ¿cómo busca diferenciarse AticSoft de la competencia?
Siempre intentas crear herramientas nuevas. Fuimos los primeros de la zona en desarrollar aplicaciones para redes sociales, y eso nos ayudó a ganar visibilidad. Al poco tiempo, la competencia se igualó porque el mercado empezó a funcionar. Hoy en día la diferenciación la encontramos en la calidad y en la calma y la tranquilidad para nuestro cliente final.
¿Qué consejo le daría a un joven indeciso que busca emprender?
Le diría que lo haga, pero con conocimiento de causa. Siempre hay que establecer un objetivo claro: si el objetivo es desarrollar una idea que te parece realmente interesante, entonces adelante. Si el objetivo es ganar mucho dinero, entonces replantea tu idea porque es muy complicado ganar dinero de la noche a la mañana.

